Frases de Anthony De Mello

Estaba el filósofo Diógenes cenando lentejas cuando le vio el filósofo Arístipo, que vivía confortablemente a base de adular al rey. Y le dijo Arístipo: "Si aprendieras a ser sumiso al rey, no tendrías que comer esta basura de lentejas". A lo que replicó Diógenes: "Si hubieras tú aprendido a comer lentejas, no tendrías que adular al rey".

Frases de Adulación


El maestro solía decir que una de las razones por las que las personas son tan desdichadas es porque piensan que no hay nada que ellas no puedan cambiar. Le gustaba especialmente la historia de aquel individuo que le dijo al vendedor: "Este transistor que me has vendido suena excelentemente, pero quisiera cambiarlo por otro que emitiera mejores programas".

Frases de Cambiar


Una y otra vez trataba el Maestro de disuadir a sus discípulos de que dependieran tanto de él, porque esto les estorbaba de entrar en contacto directo con la Fuente interior. A menudo decía: "Hay tres cosas que son nocivas cuando están demasiado cerca, inútiles cuando están demasiado lejos, y mejores estando a una distancia media: el fuego, el gobierno y el gurú".

Frases de Contacto


En cierta ocasión, un amigo le hizo saber al gerente de una orquesta que le encantaría tener un puesto en la misma. Y el gerente le replicó: "No tenía ni idea de que supieras tocar algún instrumento"..."Yo no sé hacerlo", le respondió su amigo, "pero he visto que tienes ahí a un tipo que no hace más que agitar una vara mientras los demás tocan. Creo que yo podría hacer este trabajo"...

Frases de Orquesta


Un sacerdote paseaba por la calle cuando, de pronto, vio cómo un niño se esforzaba, dando saltos, por llegar al timbre de una puerta. Pero el pobre niño era demasiado pequeño, y el timbre estaba demasiado alto. De modo que el sacerdote, para ayudar al pequeño, se acercó y pulsó el timbre. Luego, volviéndose sonriente al muchacho, le preguntó: "¿Qué hacemos ahora?" "Correr todo lo que podamos", respondió el niño.

Frases de Ayudar


En cierta ocasión, el Maestro oyó casualmente cómo un discípulo le decía a un visitante: "Tengo a honra el hecho de haber sido personalmente admitido como discípulo por el Maestro, mientras que se cuentan por centenares los que han sido rechazados". Cuando tuvo ocasión, el Maestro le dijo en un aparte: "Vamos a dejar una cosa muy clara desde el principio: si tú fuiste elegido, y otros no, fue únicamente porque tú estabas más necesitado que ellos".

Frases de Discípulo


Cuando acude a ti el neurótico en busca de ayuda, rara vez pretende ser curado, pues toda curación es dolorosa. Lo que realmente desea es encontrarse a gusto con su neurosis. O, mejor aún, anhela el milagro de que le cure sin dolor. Al viejo le encantaba fumar su pipa después de la cena. Una noche su hija olió que algo se quemaba y gritó: "¡Por dios bendito, papá! Se te están quemando los bigotes". "Ya lo sé", respondió el viejo airadamente. "¿No ves que estoy pidiendo la lluvia?".

Frases de Neurótico


La infelicidad tiene una sola causa: las falsas creencias que albergas en tu mente; creencias tan difundidas, tan comúnmente profesadas, que ni siquiera se te ocurre la posibilidad de ponerlas en duda. Debido a tales creencias. Ves el mundo v te ves a ti mismo de una manera deformada. Estás tan profundamente "programado" y padeces tan intensamente la presión de la sociedad que te ves literalmente obligado a percibir el mundo de esa manera deformada. Y no hay solución, porque ni si quiera sospechas que tu percepción está deformada, que piensas de manera equivocada, que tus creencias son falsas.

Frases de Infelicidad


Piense en una persona a la cual está profundamente apegado, tan apegado que no la quiere dejar. Hable con esa persona en el pensamiento, imagínela sentada frente a usted, hable con ella. Hable amablemente. Diga a esa persona lo que significa para usted y después agregue la fórmula siguiente, que al principio puede resultarle dolorosa. Pero, como dije al comienzo, no se fuerce a sí mismo. Si es doloroso, déjelo para después, cuando sea capaz. Dígale a la persona: "¡Qué valioso eres para mí, cómo te quiero, pero tú no eres mi vida! Yo tengo la vida para vivir, un destino para cumplir, distinto del tuyo". Son palabras duras, pero la vida no siempre es fácil.

Frases de Valioso

Contexto histórico

Autoayuda

Influencia en las frases de Anthony De Mello

Autores relacionados

Eckhart Tolle

Ocupación

Escritores » Escritores siglo XX » Escritores de India

Psicólogos » Psicólogos siglo XX » Psicólogos de India

Sacerdotes » Sacerdotes siglo XX » Sacerdotes de India

Anthony De Mello


Frases de Anthony De Mello: Escritor, psicólogo y sacerdote jesuita indio, autor de "El canto del pájaro" (1982), "Una llamada al amor" (1992), "Un minuto para el absurdo" (1992), "El camino al amor" (1992) y "Despierta" (2003).

Nombres

AliasTony

Libros destacados

  • El canto del pájaro (1982)
  • El camino al amor (1992)
  • Despierta (2003)
  • El corazón de los iluminados (1987)
  • Un minuto para el absurdo (1992)
  • Una llamada al amor (1992)

Enlaces

Síguenos en