Frases de Ana María Matute

Has crecido demasiado para esconder la cara en mi delantal... Has de comprender que ya no eres... Como antes. Paraíso inhabitado

Frases de "Paraíso inhabitado" (2008) Frases de Enfrentar


Más que entrar, salíamos, y fue como sumergirse en una blanca, inmensa luz. Colgaban por todas partes sábanas, bamboleándose en los tendederos, empapadas de agua, con centelleo de nieve, levantando oleadas de blancura. Como si una fantasmal flota de veleros hubiera invadido el terrado. Ya no era el terrado, era un revivir de lecturas: La isla del tesoro, Robinson, Peter Pan y el País de Nunca Jamás... En el aire se respiraba el mar, al mismo tiempo que se oía. Paraíso inhabitado

Frases de "Paraíso inhabitado" (2008) Frases de Tesoro


Mamá tenía entre los dedos un papel, y llevaba puestas las gafas, lo que le daba un aire aún más severo: -Te he llamado porque aquí me cuentan que no te portas bien en el colegio. El primer día, te dormiste en la misa y, además, lloraste. Eso me extraña, porque yo estaba orgullosa de ti, precisamente porque eres una niña que no llora sin motivo. Paraíso inhabitado

Frases de "Paraíso inhabitado" (2008) Frases de Llanto


Era una habitación, no en la llamada parte "noble" de la casa, sino en la zona del cuarto de estudio, el de las Tatas, el de la plancha, la cocina... Paraíso inhabitado

Frases de "Paraíso inhabitado" (2008) Frases de Cuarto


No puedo recordar exactamente cuándo empecé a saltar de la cama y recorrer el mundo nocturno de la casa. Suponía a todos dormidos. Y lo estaban, o no estaban, o estaban en algún lugar muy alejado de mí. Pero la casa, no. La casa despertaba precisamente entonces. Paraíso inhabitado

Frases de "Paraíso inhabitado" (2008) Frases de Medianoche


Nunca supe por qué razón el Unicornio había intentado escapar del cuadro y durante mucho tiempo me intrigó, y aun me atemorizó un poco. Paraíso inhabitado

Frases de "Paraíso inhabitado" (2008) Frases de Unicornios


"Los Pobres". Algo así como una tribu asentada al otro lado de las murallas, vagamente amenazadora, a la que había que aplacar de Navidad en Navidad con ropas usadas, latas de conservas y juguetes con los que ya nadie se divertía. Paraíso inhabitado

Frases de "Paraíso inhabitado" (2008) Frases de Tribu


Y en la cocina, también existía otro retazo del mundo en que yo habitaba. Andersen me había dicho que las tazas, las teteras, los tenedores y hasta las sartenes tienen también su vida nocturna. Paraíso inhabitado

Frases de "Paraíso inhabitado" (2008) Frases de Cocina


Eran los armarios de siempre, pero ahora aparecían misteriosos, paradójicamente más resplandecientes. Y me pareció que los circundaba algo semejante a una aureola. O mejor dicho, como si la misma oscuridad, cada vez más transparente, fuera una enorme lupa que aumentaba y a la vez aproximaba a mí cuanto me rodeaba: algo parecido a cuando, en soledad y silencio, poco a poco, me invadía otra oscuridad luminosa: aquélla en la que me sumergía cuando iba adentrándome en las páginas de un libro. Paraíso inhabitado

Frases de "Paraíso inhabitado" (2008) Frases de Páginas


(...) A mi izquierda pasaban a ráfagas campos mortecinos, apenas vistos bajo la luz crepuscular. Me pareció que las temblorosas copas de cristal brillaban de una forma extraña, cada una como un mundo resplandeciente, independiente de la luz, como yo no había visto antes, o no había sabido ver. Paraíso inhabitado

Frases de "Paraíso inhabitado" (2008) Frases de Destello


Y entonces sentí un gran deseo de comunicar la paz o la felicidad, esa peligrosa palabra que no debe pronunciarse y que de pronto había llegado a mí. Pero sólo se me ocurrió apretarle la mano. Lo hice una sola vez, y casi al instante él me devolvió el apretón: y lo hizo dos veces. Los dos mirábamos hacia el cielo casi blanco, y con otro apretón de manos volví a decirle que le quería. Me respondió de la misma forma. Creo que nunca, ni antes ni después, he mantenido con nadie una conversación más íntima, más explícita. Ni tan bella. Paraíso inhabitado

Frases de "Paraíso inhabitado" (2008) Frases de Conversación


Quiero estar siempre en el cine, quiero vivir en el cine... Paraíso inhabitado

Frases de "Paraíso inhabitado" (2008) Frases de Cine

Contexto histórico

Generación del 50 Guerra Civil Española Modernismo Realismo Surrealismo

Influencia en las frases de Ana María Matute

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Ocupación

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Ana María Matute


Frases de Ana María Matute: Escritora y novelista española, autora de "Los Abel" (1948), "Luciérnagas" (1955), "Primera memoria" (1959), "Los soldados lloran de noche" (1963), "La trampa" (1969) y "Olvidado rey Gudú" (1996).

Nombres

RealAna María Matute Ausejo

Biografía Ana María Matute

Ana María Matute fue la segunda hija de cinco hermanos que tuve el matrimonio formado por el empresario catalán Facundo Matute Torres y María Ausejo.

En 1930 por cuestiones de salud su familia la lleva a vivir con sus abuelos en Mansilla de la Sierra (La Rioja), un pueblo pequeño en las montañas riojanas.

De nuevo en Madrid, Ana María Matute vive la Guerra Civil Española (1936-1939), hecho que la marca profundamente.

En 1948 publica su primera obra, "Los Abel", seguida por "Fiesta al Noroeste" (1952), "La pequeña vida" (1953) y "Pequeño teatro" (1954).

En 1952 Ana María Matute contrae matrimonio con el escritor Ramón Eugenio de Goicoechea y dos años después nace su único hijo, Juan Pablo.

En 1963 se separa de su esposo y tiempo después conoce al empresario francés Julio Brocard, el gran amor de su vida.

De la extensa obra de Ana María Matute destacan los libros "Primera memoria" (1959), "Los soldados lloran de noche" (1963), "La trampa" (1969) y "Olvidado rey Gudú" (1996).

Libros destacados

  • Luciérnagas (1955)
  • Primera memoria (1959)
  • Los soldados lloran de noche (1963)
  • La trampa (1969)
  • Olvidado rey Gudú (1996)
  • Los Abel (1948)

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