Frases de Albert Camus

Mire usted, está nevando. ¡Oh, tengo que salir! Ámsterdam dormida en la noche blanca, los canales de jade oscuro bajo los pequeños puentes nevados, las calles desiertas, mis pasos ahogados; todo eso será pureza fugaz, antes del barro de mañana. Mire cómo se estrellan contra los vidrios los enormes copos de nieve. Son seguramente palomas. La caída

Frases de "La caída" (1956) Frases de Copos


Conocí a un hombre que dedicó veinte años de su vida a una casquivana, a la que le sacrificó todo, las amistades, el trabajo, y hasta la decencia de su vida, y que una noche se dio cuenta de que nunca la había amado. Lo que ocurría es que se aburría; eso era todo. Se aburría como la mayor parte de la gente. Entonces se había creado, a toda costa, una vida de complicaciones y de dramas. ¡Es menester que pase algo en nuestra vida! Aquí tiene usted la explicación de la mayor parte de los compromisos humanos. Es menester que pase algo, aunque sea el sometimiento sin amor, aunque sea la guerra o la muerte. La caída

Frases de "La caída" (1956) Frases de Sin amor


Debo reconocerlo humildemente, querido compatriota: siempre reventé de vanidad. Yo, yo, yo; ése era el estribillo de mi cara vida. Estribillo que se extendía a todo cuanto decía. Nunca pude hablar sin vanagloriarme. Sobre todo si lo hacía con esa estrepitosa discreción cuyo secreto yo poseía. La caída

Frases de "La caída" (1956) Frases de Vanidad


¿Nunca tuvo usted súbitamente necesidad de simpatía, de ayuda, de amistad? Si, desde luego. Yo aprendí a contentarme con la simpatía. La podemos encontrar más fácilmente y además la simpatía no compromete a nada. En el discurso interior, "Crea usted en mi simpatía" precede inmediatamente a "Y ahora ocupémonos de otra cosa". Es un sentimiento propio de presidente de consejo. Se lo obtiene a bajo precio después de las catástrofes. En cambio, la amistad ya es algo menos sencillo. Tardamos en obtenerla y nos cuesta trabajo obtenerla. Pero, cuando la tenemos ya no hay manera de desembarazarse de ella. Hay que enfrentarla. Sobre todo, no vaya a creer usted que sus amigos le telefonearán todas las noches, como deberían hacerlo, para saber si no es precisamente ésa la noche en que usted decidió suicidarse, o sencillamente si no tiene necesidad de compañía, si no se dispone a salir. Pero no, si los amigos telefonean, tenga usted la seguridad de ello, lo hacen la noche en que usted no está solo y en que la vida le parece hermosa. La caída

Frases de "La caída" (1956) Frases de Simpatía


Cuando, por oficio o por vocación, uno ha meditado mucho sobre el hombre, ocurre que se experimente nostalgia por los primates. Éstos no tienen pensamientos de segunda intención. La caída

Frases de "La caída" (1956) Frases de Intención


(...) Desde luego que respetaba ciertos principios, entre ellos, por ejemplo, el de que la mujer de un amigo es sagrada. Lo que hacía entonces con toda sinceridad era sencillamente dejar de tener amistad con el marido, algunos días antes. La caída

Frases de "La caída" (1956) Frases de Infidelidad


La sensualidad no es repugnante en sí misma. Seamos indulgentes y hablemos, más bien, de una debilidad, de una especie de incapacidad congénita de ver en el amor otra cosa que lo que se hace en él. Pero, después de todo, esa debilidad era cómoda. Unida a mi facultad de olvido, favorecía a mi libertad. La caída

Frases de "La caída" (1956) Frases de Repugnante


Busqué, pues, en otra parte el amor prometido por los libros, amor que en la vida yo nunca había encontrado. Pero me faltaba entrenamiento. Hacía más de treinta años que me amaba exclusivamente a mí mismo. ¿Cómo esperar que pudiera perder semejante costumbre? La caída

Frases de "La caída" (1956) Frases de Amor propio


Quería decirle que cualquiera lo habría hecho. Pero ese desdichado lapsus se me quedó en el corazón. En punto a modestia, yo era realmente imbatible. La caída

Frases de "La caída" (1956) Frases de Modestia


¿Que cómo sé que no tengo amigos? Pues es muy sencillo: lo descubrí el día en que pensé en matarme para jugarles una mala pasada, para castigarlos en cierto modo. Pero, ¿castigar a quién? Al unos se habrían sorprendido, pero nadie se sentiría castigado. Entonces comprendí que no tenía amigos. La caída

Frases de "La caída" (1956) Frases de Amigo imaginario


Hace ocho años que no puedo decir que murió; solamente se borró un poco más que de costumbre, y cuando me volví a mirarla ya no estaba allí. La peste

Frases de Pasividad

Influencias

Autores relacionados

Franz Kafka Jean Paul Sartre Simone De Beauvoir

Ocupación

Novelistas » Novelistas siglo XX » Novelistas de Francia

Ensayistas » Ensayistas siglo XX » Ensayistas de Francia

Filósofos » Filósofos siglo XX » Filósofos de Francia

Dramaturgos » Dramaturgos siglo XX » Dramaturgos de Francia

Albert Camus

Frases de Albert Camus

Novelista, ensayista, filósofo y dramaturgo francés, autor de "Bodas" (1939), "El mito de Sísifo" (1942), "El extranjero" (1942), "La peste" (1947) y "La caída" (1956.

Biografía Albert Camus

Albert Camus nace en una familia humilde de campesinos, de madre analfabeta y sorda y padre que moriría un año después de su nacimiento, participando en la Primera Guerra Mundial (1914-1918).

Su infancia transcurrió en Argel, siendo criado por la abuela y guiado por Louis Germain, un maestro que lo preparó para entrar en la Universidad de Argel y al cual Albert Camus le dedicó el Premio Nobel años después.

Sus estudios universitarios de vieron sorprendidos por un brote de tuberculosis en 1930, pero una vez repuesto funda el Teatro del Trabajador (1937) y su trabajo como periodista lo lleva a viajar por toda Europa.

Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), Albert Camus fue miembro activo de la Resistencia francesa, director de una publicación clandestina llamada "Combat" entre 1945 y 1947 y miembro de la federación anarquista a mediados de 1956.

En 1960 se vio involucrado en un accidente automovilístico mortal mientras conducía cerca de Villeblerin (Francia).

La obra de Albert Camus refleja el absurdo, la sensación de alienación y desencanto junto a la afirmación de las cualidades positivas de la dignidad humana.

Libros destacados

  • Bodas (1939)
  • El mito de Sísifo (1942)
  • El extranjero (1942)
  • La peste (1947)
  • Calígula (1944)
  • Estado de sitio (1948)

Enlaces

Síguenos en